Como cualquier servicio que podemos encontrar en Internet, las redes sociales necesitan monetizar a los millones de usuarios que acceden diariamente a ellas. El problema es que, con la gran cantidad de información personal que almacenan sobre cada uno de nosotros, a veces lanzan herramientas publicitarias que no se llevan muy bien con la privacidad. Este es el caso de la red de contactos profesionales LinkedIn, que estrenó su propia plataforma de anuncios sociales y tuvo que dar varias explicaciones.

Por Sebastián Herrera | Fuente: LinkedIn estrena anuncios sociales… y una polémica — Bitelia.

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El formato se volvió muy popular (y polémico) gracias a Facebook. Básicamente, permite que nuestros amigos vean publicidades en las cuales pueden aparecer nuestro nombre y la foto, como una motivación extra para pulsar sobre dicho anuncio. Para ello, se analizan nuestros hábitos, puntualmente las recomendaciones de personas y servicios, así como las compañías que seguimos.

La cuestión es que este tipo de anuncios está activado por defecto, amparándose en los cambios a la política de privacidad efectuados durante junio. Y si dar un supuesto respaldo a una marca es algo que no alegrará a muchos, la situación es más compleja cuando se trata de nuestro perfil profesional.

Por eso, la compañía debió aclarar que esto es apenas una prueba y explicar el procedimiento para excluirnos de este programa: dentro de Cuenta y Configuración, debemos ir a Cuenta y luego a Gestionar publicidad social. Con desactivar la casilla de verificación y guardar los cambios, ya habremos completado el proceso.

Mejor aún, el formato de estas publicidades fue modificado, para indicar de manera anónima la cantidad de contactos de nuestra red que están interesados en determinada marca. Quizás es una pequeña muestra de que LinkedIn aprendió sobre la importancia de no activar opciones que afectan a la privacidad, sin consentimiento previo. Ojalá que lo tenga en cuenta para futuras funcionalidades.